Objetivo y líneas de actuación

1- Descubrir, potenciar e integrar las capacidades individuales de cada alumno

En nuestro proyecto, el conocimiento del alumno se convierte en clave de toda la acción educativa, lo que permite conocer a todos y cada uno de ellos, y esto se lleva a cabo mediante una actitud permanente de observación atenta y afectuosa por parte del personal docente y no docente de cada centro, que permita:

a.- Una Educación personalizada
b.- Un aprendizaje significativo y
c.- Una adecuada orientación psicopedagógica

Los profesores desarrollan su labor con el alumno fortaleciendo su autoestima, ayudándole a descubrir y a desarrollar sus valores, respetando su propio ritmo de aprendizaje y reconociendo su esfuerzo, para generar un concepto ajustado y positivo de sí mismo. Al mismo tiempo se educa para reconocer los derechos del otro, y para la participación responsable en las actividades comunes, con una actitud abierta y dialogante.

Buscamos un aprendizaje eficaz, centrado en la adquisición de habilidades básicas, fundamento de una sólida formación académica impartida con rigor y que potencie las capacidades intelectuales de todos los alumnos.

2- Propiciar el interés del alumno por su propio aprendizaje y por el trabajo, así como por la ciencia, el arte y la cultura

Para ello se establecen:

Unos procedimientos didácticos que implican:

Mantener un enfoque global, conocer el momento evolutivo del alumno, desarrollar el razonamiento lógico, favorecer la capacidad de reflexión, desarrollar las estrategias de aprendizaje y valorar el esfuerzo.

Se trata además, de favorecer el aprendizaje con la utilización de las nuevas tecnologías, y fomentar el interés por la innovación científica a través de prácticas de laboratorio y trabajos de investigación, así como por el Arte y la Cultura a través de las actividades culturales escolares y extraescolares y de las clases especiales.

Un Modelo Curricular que tiene en cuenta nuestra singularidad y que se basa en:

- Integrar los fundamentos teóricos del proyecto curricular con la experiencia educativa.
- Incorporar los avances de la ciencia en orden a redefinir las áreas o materias, así como su metodología.
- Mantener unos criterios de evaluación del modelo de aprendizaje que nos permitan adaptar nuestra práctica docente al logro de nuestros objetivos.

3- Lograr el aprendizaje del inglés como segunda lengua, desde el inicio de su escolarización en Educación Infantil, e introducirles en el aprendizaje de otros idiomas

La enseñanza del inglés; de la experiencia a la práctica educativa:

Nuestra práctica consiste en iniciar a los alumnos en la segunda lengua (el inglés) desde el primer momento de su vida escolar, y desarrollar las habilidades de lectura y de escritura en paralelo a la adquisición de las mismas en su propia lengua a lo largo de toda su escolaridad.

Condiciones de adquisición de la segunda lengua:

Contamos con profesorado nativo o bilingüe y el desarrollo de un horario lectivo ambicioso que posibilite su asimilación (media jornada en infantil y Primaria y el doble del horario oficial en Secundaria y Bachillerato).

Inmersión lingüística y aptitudes y actitudes del alumno:

Nuestro sistema de inmersión trabaja fundamentalmente y de forma inicial la comprensión, que les lleva a una temprana competencia lingüística, y a continuación se les inicia en la gramática, para desarrollar luego ambas de forma paralela, sin que, en ningún momento, esto obligue al alumno a modificar el aprendizaje y la adquisición de conocimientos en su propia lengua, sino que pueden transferir a ella las habilidades adquiridas en la segunda lengua desarrollando sus aptitudes lingüísticas generales.

Incorporación del tercer idioma:

A partir de la Educación Secundaria Obligatoria, el colegio orienta la optatividad hacia los idiomas; se incorpora un tercer idioma (alemán o francés) que será de gran utilidad a los alumnos para el ejercicio de actividades profesionales en el futuro.

4- Dotar al alumno de una formación cristiana, asumiendo estos valores como actitud educativa

Esta formación se lleva a cabo mediante la enseñanza de la religión católica, la celebración de los sacramentos y la vivencia de los valores cristianos. Fomentamos el desarrollo de la dimensión ética y trascendente de la persona según el mensaje del Evangelio y asumimos estos valores como actitud educativa. Asumimos de forma seria y responsable la preparación de la Primera Comunión de los alumnos así como, posteriormente, la preparación del sacramento de la Confirmación. En la misma línea, organizamos, para los alumnos mayores, convivencias espirituales, donde reflexionan sobre ellos mismos, su entorno y la forma de vivir el Evangelio. Nuestro Proyecto Educativo se basa en la convicción de que lo que procede, además de enseñar a los niños y jóvenes lo que creemos que deben aprender, es ayudarles a descubrir éstos valores por sí mismos para que los interioricen como forma de vida.

5- Procurar la integración en la sociedad con espíritu vivo, crítico y solidario

Para procurar su integración en la sociedad con responsabilidad creemos que es básico comenzar por educar en el respeto. La relación educativa se fundamenta en armonizar la familiaridad y la confianza basadas en el respeto, con la responsabilidad docente y discente.

Es importante valorar la sinceridad, haciéndoles reconocer que su razón de ser está en mejorar él ante sí mismo y ante los demás para crear un clima de confianza general, valorando así la espontaneidad siempre que se entienda como autenticidad y no como estrategia.

Entender el sentido de la justicia, para que respeten los derechos de cada uno y fundamenten las relaciones humanas en la equidad y el bien común.

Para ser miembros activos de una sociedad más justa asumimos como tarea educar en la solidaridad, ya que consideramos que para la realización plena de la persona es imprescindible saber complementarse en la convivencia con los demás.

6- Fomentar la psicomotricidad, la educación física y el deporte como aspectos fundamentales para el equilibrio psíquico y físico

La educación fisica y el deporte están consideradas como algo más que una asignatura del currículo, ya que se entienden todas las actividades deportivas con carácter integrador y formativo.

Se orientan no sólo a desarrollar las capacidades y habilidades fisicas, sino también a fomentar actitudes y valores con referencia al cuerpo y al espíritu; así como a la mejora de una conducta motriz que implique aspectos expresivos, comunicativo s, afectivos y cognitivos.

A través del planteamiento de diferentes especialidades deportivas, tanto individuales como de grupo, se fomenta la participación de los alumnos, con la intención de crear en ellos unos hábitos saludables que perduren en el tiempo, como medio para lograr una calidad de vida tanto presente como futura.